Lilie of Shalott

Agosto 20, 2008

Recordatorio

Archivado en: Yoyeos — by Lily @ 10:25 am

Para mí misma, sobre todo, porque tras acabar el post anterior y dar un repasillo a las lecturas matutinas, y pese a que he dormido dos horas y estoy como en mi vacío sideral, he tenido una epifanía pequeñita.

(Aprovecho para comentar:

epifanía.

(Del lat. epiphanīa, y este del gr. ἐπιφάνεια, manifestación).

1. f. Manifestación, aparición.

2. f. Festividad que celebra la Iglesia anualmente el día 6 de enero.

ORTOGR. Escr. con may. inicial.

Que nunca sabemos quién nos lee y no está de más explicar el significado de las palabras largas, para que luego sepan como usarlas adecuadamente. Y yo sé por quién lo digo… Ah, por cierto, y epifanía, como “revelación” se escribe con minúscula, y Epifanía, el día de Reyes, con mayúscula. A eso se refiere la regla ortográfica del diccionario. De nada.)

Right, continúo… Bien, estaba yo aquí, haciendo mis lecturas cuando me he dado cuenta de que es imperativo que escriba una lista de todas las cosas que me hacen feliz y por las que debo dar gracias a diario (a quién sea, a su rollo, yo no me meto, ya saben que soy de religión confusa: Dios, Diosa, karma, buena suerte…) Ya. La eterna protestona, cruel y viborilla pensando en términos buenrollistas, en lugar de escribir una lista con todas las cosas que detesta, odia, aborrece y defenestraría. Pues serán las buenas influencias, qué sé yo. O las malas que se alejan, y me hacen ver las cosas desde otro punto de vista. Porque amargarse es igual de sencillo, pero muchísimo más aburrido. Y, además, los amargados son muuuuuuuy cansinos. Y está bien recordarlo de vez en cuando, ¿ne?

(Por cierto:

defenestrar.

1. tr. Arrojar a alguien por una ventana.

2. tr. Destituir o expulsar a alguien de un puesto, cargo, situación, etc.)

Ariel

Archivado en: Vanity, Yoyeos — by Lily @ 10:03 am

¿Ariel? ¿La Sirenita? Más bien no. XDD Ariel, por el detergente. Nooo. Después del asunto lejía del otro día (no pregunten) no me ha dado por esnifar detergente. Lo que me faltaba ya… No. Bien, viene por aquella frase que repito tanto de “es que me lavo con Ariel” cuando me dicen que cómo soy tan blanca. XD

¿Cuándo me empezó la manía por la piel blanca? Ni idea. Pero lo que sí sé es que, a pesar de lo que opinen algunas personas, no me parece interesante sólamente la piel blanca. Eso es un error de concepto. Tampoco opino que todo el mundo debería ser palidérrimo. Ni mucho menos. Tampoco pienso que la blancura nívea e impoluta sea el único ideal estético apreciable.

La verdad es que soy de la escuela de pensamiento de que hay que potenciar las cosas que tienes, no impostarlas. Yo soy de natural paliducho, qué se le va a hacer. Y me gusta, en mí, ser tan pálida y lo fomento porque, pese a lo que diga melmenya, me parece que me queda bien. Me gano algún que otro elogio por ello, y no sólo de Azelaïs y otras “locas del blanco”. La verdad es que considero que tengo un tono bonito (me acerco bastante al “peaches and cream” de los ingleses) y una piel agradecida. No es la más bonita del mundo, porque en la cara es demasiado grasa y en brazos y piernas demasiado seca, pero tiene un tono más o menos uniforme y bonito. No tengo aún arrugas preocupantes (¡gracias, colágeno, gracias, genes!), no tengo ojeras casi nunca, tengo buen color aunque esté con fiebre y eso.

Si hubiese nacido con otro tono “base” supongo que me pondría morena. Me parece muy feo el tono desteñido y como amarillento (cetrino) que se le queda a la gente de natural moreno que se empeña en hacerse pasar por blanco nival. Es… raro. Queda como enfermizo. Y les que las  gentes de pieles con subtonos amarillos deberían ponerse morenas. Les favorece. Yo lo tengo rosado (me gustaría azul, pero tengo orígenes mediterraneos y antillanos, más no puedo pedir), y Onooro,  más amarillo (por eso a él le queda bien ponerse un poco moreno). Al ser “rosita” y tener la piel muy finita (un gusto para algunas cosas, una tortura para otras), no me puedo poner morena. Cojo algo de color, es verdad, pero no pasa de lo que yo llamo, alegremente, “saludable lechera danesa”.

Y, en cuanto a gustos, a mí lo que me llama la atención es la piel bonita. Que no siempre es la más cuidada, por cierto, porque no todo depende de las cremas, aunque ayudan. Una piel bonita es cuestión de mucha suerte. Por ejemplo, la persona que yo conozco con la piel más bonita es un chico al que algunos de mis lectores conocen. Y, ah, sorpresa, no es pálido como el alabastro. Para nada. Es el chico caucásico más moreno del mundo. Pero el tono, la luminosidad y la suavidad de su piel es admirable. Perfecta, en serio, y no hacía gran cosa para cuidarla. Incluso se ponía al sol sin muchos miramientos.

La piel bonita no es sólo el color, que también. La luminosidad es importantísima. Luminosidad, que no brillo. No es lo mismo esos brillazos churretosos que anuncian espinillas y puntos negros que una piel luminosa. Que puede ser, además, mate. Y ese es mi ideal. Una piel suave, mate, luminosa y potenciando el tono natural y que mejor va con el subtono. Que, en mi caso, es el blanco. XDDD

Agosto 18, 2008

Dudas trascendentales

Archivado en: All Blacks all the way, Ensaladas — by Lily @ 11:15 am

O puede que no. XDDD

Como bien saben, soy sorda. No exactamente “sorda como una tapia”. La verdad es que tengo un oído admirable, soy capaz de escuchar el ruido que hace un alfiler al caer. Normalmente tengo la tele en un susurro indiscernible para el resto de mortales… Y tengo buen oído para los acentos ingleses, por ejemplo. Pero no tengo oído musical. Cero. Y llega a extremos cómicos. Así que me gustaría que alguien me explicase cómo puedo distinguir entre voces agudas y graves. Y estoy hablando en serio.

Sé que tengo la voz aguda porque me lo han dicho muchas veces. Pero no sé si es más o menos aguda que la de Nanna o Roshyn. Sé que la de Azelaïs es más grave porque me lo han dicho y… no sé, porque me suena diferente. Pero… ¿y los chicos? ¿Ilwe tiene la voz más grave que Lucas? ¿y cómo lo sé? ¿cómo se nota?

Otra cosa más… ¿pondrán el Sudáfrica-Nueva Zelanda que pasa C+Deportes el viernes en el Dubs? Ya sé el resultado, pero igual me da. El sábado pude ver el All Blacks-Springboks de julio (ya… XDDD), en Wellington. Aunque no jugaba McCaw, merece la pena ver un partido. Y ver la cara de sorpresa de una amiga de mi hermano al ver el salvapantallas de mi móvil. “¿Ese quién es? ¿Casillas?” XDDDD

Cuán presto se va el placer

Archivado en: Ensaladas, República de las Letras — by Lily @ 8:50 am

“Cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado, da dolor…”

Eso dijo en el siglo XV Jorge Manrique. Es verdad que lo dijo reflexionando sobre la muerte en general, sobre la de su padre en particular y como la vida pasa tan deprisa, tan sin sentir, tan embebidos como estamos en nuestros cuidados, nuestras cuitas, nuestras dichas y demás, pero esta mañana, al sonar el despertador, es lo que me ha venido a la cabeza, aunque aplicándolo a una situación concreta de mi vida particular.

Dos reflexiones tangenciales:
Primera: Cuántas cosas pasaron en el siglo XV, que cada dos por tres lo traemos a colación. Es el siglo del primer Renacimiento, el Humanismo, el fin de la guerra de los Cien Años,  los Tudor, los Reyes Católicos, Durero y Brunelleschi, los primeros grandes descubrimientos geográficos… El fin de la Edad Media. Segunda: Qué movida levantarse por las mañanas y que lo primero que te venga a la cabeza es un poema elegíaco del siglo XV. ¿Es prueba concluyente de que algo no anda bien?

Volvamos a los placeres temporales. En realidad yo no lo pensé porque estuviera reflexionando sobre la mortalidad, ni propia ni ajena (aún conservo esa parte adolescente, sigo sin pararme a pensar demasiado en la finitud de mi existencia o de la de los demás), si no porque mis cuatro días de ausencia laboral me han sabido muy a poco. Como las frutas pequeñas y silvestres, ha sido un gran placer que se ha convertido en recuerdo demasiado deprisa. (Sobre las frutas del bosque como símbolos alegóricos del placer, y más aún del placer carnal, les ruego se fijen en la sobreabundancia de las mismas en “El Jardín de las Delicias” de El Bosco, pintado en los primeros años del siglo XVI.)

¿Y de lo demás? Pues bien. Supongo. No sé. Pasan cosas. Como que Gwydion vuelve a ejercer de tito Gwydion y se ríe de mis escotes. Normal, supongo. Hace demasiado que no coincidimos y él siempre me ha visto disfrazada de butch, así que las fotos que subí a feisbúc le han sorprendido un poco. Textualmente me dijo que “no me conocía esos escotazos”. Cómo pasa el tiempo, ¿ne? Ya casi se me olvida mi vida entonces, el mundo y el tiempo de entonces, se desdibujan los detalles y todo aparece lejano y neblinoso, quizás cubierto del polvo de los recuerdos viejos. Ah…

También podemos pararnos a pensar en la falta de creatividad de la gente. Algunas personas la tienen tan mermada que se ven obligadas a copiarme a mí. A mí, entre todas las personas del mundo. No sé. No me creo tan especial como para que nadie intente imitarme. Soy imprefecta y sumamente aburrida (aunque haya gente que me considere interesante, cosa que me halaga lo indecible, pero es porque es gente que me importa y de la que valoro la opinión), así que no entiendo a qué viene. No sé. Puestos a admirar, e imitar, mejor que se busquen otros modelos más dignos de tales atenciones. Por mi parte, yo admiraba, y admiro, a aquel profesor de Teoría de la Literatura. Envidiaba su forma de escribir, su inteligencia y su cultura, pero nunca se me ocurrió imitarle. En fin… Será que, pese a lo que digo a veces, tengo un concepto bastante claro de quién soy, cosa que parece faltarles a los demás.

Right-ho. Eso me lleva a otro tema: el uso divertidísimo que del fotochop hacen algunos elementos. Es hilarante. Porque nosotros sabemos que es potochop, y no nos engañan. No engaña a nadie, supongo, salvo a los adictos a mejorarse mágicamente. Que ya es triste. Además, el potochop no te arregla por dentro.

¿Y lo demás? ¿Qué es lo demás? No sé. Si con lo demás nos referimos a mi pequeño mundo, al círculo íntimo de amigos y personas queridas, creo que bien. No sé. Todo se desarrolla con total y agradable normalidad. Y es una alegría, la verdad.

Agosto 13, 2008

Out of place, out of time

Archivado en: Ensaladas — by Lily @ 9:44 am

¿Por qué “Amélie” me parece una película tan triste? Hasta donde sé, todo el mundo que la ha visto la encuentra tierna, conmovedora y mona. Incluso una peli de “estar contenta”. A mí me parecía mona, quizás un poco demasiado azucarada a veces, pero no era una de mis favoritas. Sigue sin serlo, eso sí. Ayer le di otra oportunidad. Aprovechando que había rebajas en la sección de dvds me volví a casa con un bonito botín: “Amélie”, “Gilda”, “El Mago de Oz” y “Jane Eyre”, en la versión de Zeffirelli, que es la que me gusta. Y decidí ver “Amélie”. ¿Por qué? Por darle otra oportunidad, ya digo, y porque recordaba que era una película alegre, que era lo que me hacía falta.

Alas, no. Empezó bien, con ese aire de fábula que tiene, animada y bonita, pero a mitad de peli empecé a ponerme triste. ¿Y por qué? Pues no lo sé bien. Tampoco conozco a nadie a quien “Amélie” le ponga triste. Debe ser como lo de “Caroline in the City”. A mí me parecía una serie divertidísima, Onooro la detestaba y Attir decía que era deprimente. Será que soy rara, supongo.

En cualquier caso, la verdad es que si estaba ya un poco rara por la tarde, “Amélie” me dejó ya fuera de combate. Out of place, out of time.

Agosto 12, 2008

Blind

Archivado en: Sing along — by Lily @ 10:31 pm

Pensaba hoy poner otro vídeo, distinto y mucho a éste, hablar de otras cosas (de música, de Himring, de “Amélie”, que estoy terminando de ver) pero ya no. Ya no importa lo que iba a poner antes, ni Amélie Poulain. Himring quizás sí pero quizás no del todo.

Hay muchas cosas en el mundo, que se me hace, de golpe, demasiado grande, frío y áspero. No sé como explicarlo. La canción que sigue siendo mía dice que soy daltónica. Es bastante probable. Ya sabemos todos que tengo un oído fatal para la música (tengo el no-oído absoluto), así que no estaría mal ser daltónica también. Attir es daltónico de verdad,  pero no de los usuales de verde-rojo. Lo que pasa es que no distingue algunos colores. De todas maneras, creo que de esa canción podríamos prescindir prefectamente del estribillo, ¿no?

Agosto 11, 2008

Cocinando

Archivado en: Ensaladas, Peculiaridades — by Lily @ 6:40 pm

Todavía no sé si cuando cocino tanto es que estoy de buen humor o de un humor de perros. Arroz con leche y bizcocho de yogur, el sábado. Hoy, tarta vegetal para comer mañana. Que ya sé que la tarta vegetal tiene tanta ciencia como… ¿nada?, pero era receta nueva (no, nunca había hecho tarta vegetal, ¿qué pasa? ¿todo el mundo la conocía menos yo?), y hasta he improvisado decoración con aceitunillas, zanahoria y lechuga. Y ahora espera tranquilamente en la nevera. Quizás mañana estará blandurria y rara, pero eno, el caso es que quería ponerme a cocinar y me apetecía variar. A ver mañana, como está…

¿El arroz con leche? Que lo diga Nanna, que si no parece que me tiro flores. El bizcocho, como todos mis bizcochos, manifiestamente mejorable. No sé porqué la repostería se me da tan mal. Ah, sí, sí que sé. Es que yo cocino por instinto y con la repostería no funciona. XDDD

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